20/2/08

Dengue amarilla?

Comprometida con la nada del sabor del tekorei, del tereré matutino, del aire acondicionado y del Internet gratuito. Comprometida con mi propio sueño de tragarme letras y letras, de conocer a gigantes, de viajar por todo mi suelo, de cantar sus músicas, sus polkas y guaranias guerreras en este tiempo diferente y cuasi generalizado.
Comprometida con mis letras dormidas, siempre dormidas, y si tengo suerte, kerana. A meses de empezar otro ciclo, con la mínima idea de lo que pueda ocurrir. Con cuatro locos que quieren subir a calentar la silla del Tendota, y para eso nos siguen golpeando ahí en donde más nos duele, en las líneas de la salud, de la educación, del trabajo, de las oportunidades de vivir mejor, de ofrecer a nuestros hijos, padres y hermanos mejores días.
Nos desesperamos, tratamos de pensar, pero el dolor es más fuerte que el razonamiento débil que trata de sobrevivir a los golpes. Por eso, y siempre, los elegimos, sin pensarlo mucho, sin reflexionar mucho.
Comprometida con la nada, sólo escribo para deshacerme de todas estas incógnitas que no me dejan pensar. Es como vaciar una jarra. La misma se va llenando, y a medida que lo hace, se vuelve más pesada, por eso, es necesario descargarla, para seguir llenándola, y así, repetir la operación en un ciclo infinito.
Comprometida con mi historia, con mis espacios muy míos, que nadie lee, y que tampoco quiero que nadie los lea. Comprometida con el "estado de emergencia" en el que está inmersa mi gente, que nos deja temblando de miedo, desesperados, gritando en hospitales, puteando contra terceros que no tienen demasiada culpa en el hecho de no poder inmunizar a nuestros seres queridos, objetos de nuestros amores más profundos, valientes y cobardes.
Finalmente, comprometida conmigo misma y con mis padres, a quienes no quiero defraudar aunque lo hago todo el tiempo. Comprometida con mis deseos de serle útil a esta gente que se desgarra todos los días por vivir mejor. Ah, y todo esto si es que logro salir viva de esta ñembo epidemia satánica...