11/12/07

Un nuevo comienzo

>> Renuencia a dejar de lado ciertos cielos con sabores a chocolate y a agua fresca en la necesidad de un calor exuberante <<

Traspasó el umbral del silencio que oprimía su vientre y se abrió al mundo. Con los ojos grandes y marrones, los labios rosados y la piel suavemente delicada, tomó su vientre y enfrentó a la tormentosa sociedad que la marcaba, que la observa de soslayo y la juzga porque en el fondo de su seno, se está gestando la vida.

Vida que nace, de deditos cortos, de ojitos inexistentes, producto de un amor apresurado pero amor al fin. Ella, la niña de pocos años, la que meses atrás escogía su atuendo elegante para gastar sus madrugadas en medio de paredes oscuras, miradas libidinosas y cielos exorbitantes. Ella, la niña de piel suave, de carácter fuerte y de amor frágil. Un mundo superficial la acogía y la hacía sentirse dueña de las alturas y de las fobias naturales que embargan las almas.

Ahora, se sienta por las tardes a pensar en las ausencias que le agujerean el alma, se sienta a beber soledades que le entristecen los labios, que le apagan los ojos, que la esconden tras sombras que tarde o temprano se irán. Ahora, ella se sienta y escucha melodías, escribe mensajes de texto y ama su vientre cargado de vida. Lo abraza. Porque en el interior de ese vientre se halla la extensión de aquel a quien ama y a quien extraña, de aquel a quien no dejan mirar a los ojos y mucho menos abrazar, aunque sea para hacerla sentirse amada y protegida.

Camina serena por los corredores de su casa y sorprende a todos su mansedumbre y resignación. La acogida que dio a la luz que ahora alumbra su camino desde su vientre y la actitud que ha sabido anteponer, cose los labios de todos, de quienes la aman, de quienes no, y hasta de quienes no entienden que esa vida significa un nuevo comienzo.

Porque su valor se antepone a las ideas mismas de toda una cultura, de costumbres de otrora que aun prevalecen en el tiempo. De juicios vanos y de expectativas superfluas. Su valor ha revolucionado los esquemas de una familia, de dos, de tres, de miles. Ella, la niña que antes caminaba con su olor a rosas y a jazmines ahora ya es madre.

Ese mismo valor que la inundó desde que supo que su vientre se llenaba de luz es el mismo que por incontables soles ha inundado otras almas. Que le ha ganado infinitas veces la batalla a la cobardía y con su escudo ha protegido todas las vidas que ha podido resguardar.

Ahora, con el umbral del silencio traspasado, con los ojos grandes y marrones, con la piel hermosa y la voz suave, abraza su vientre y se hace eterna. Se perpetua con cada medida de amor que nace en su interior al saber que ella, la que ya no es niña, ahora se convierte en heroína de alguien que aun no tiene ojos, que aun no tiene boca, que aun no tiene dedos, pero que con el tiempo, los tendrá.

21/11/07


"Yo me he cerrado a ellos como una ostra, y me he reído en la cara de los tres con la hilaridad que me produce la torpe pretensión de vencer mis orgullosas fortalezas interiores. Me he reído porque sé más que ellos".

"He leído literatura hermética, he tenido sueños profundos que me transfirieron a los tiempos puros del Conocimiento y he bebido la fuente de la Gracia mientras la hermandad de la Pirámide cantaba Aleluyas en coro. Me han dado las fórmulas del Secreto y del Poder. La Cábala es mi sirvienta".

"Y fue mi Voluntad talar todos los malditos mangos, porque cada hoja que susurra no es una hoja que susurra sino una lengua de Demonio que sisea maldiciones terribles que me impiden dormir, porque un ser normal, cuyo cerebro está llamado a partir y ser parte de la Armonía de las Esferas no puede sustraerse de su mísera envoltura de huesos cuando lo perturba ese coro de maldiciones infernales".

"Talé los mangos en legítima defensa, y en legítima defensa instalé diez, veinte, cien reflectores que iluminan toda la casa. Porque los Demonios temen a la luz como temen a las Alturas que nos aproximan a las Mansiones Celestes. Y es bajo ese Principio que ordené los planos del Edificio del Dedo del Bueno, de 22 pisos. Fíjense bien: de 22 pisos, para instalarme en el doble de la altura en que está el Cubículo del Malo, allá en esa excrecencia del Infierno que es el Edificio Imperial".

"Estoy protegido, protegido contra todo, gozando de mi gran broma: Celina no está muerta. Vive. Está conmigo. Volvió para traerme su Amor, y su Amor es mi Talismán contra todo mal en este mundo. Estamos de nuevo juntos, devueltos a un principio más sincero y completo: ella Madre, yo Hijo, dispuestos a empezar todo de nuevo".

Los hombres de Celina - Halley Mora.

8/7/07

Padre.


Dónde estoy esta noche? Dentro de sus brazos, dentro de sus lágrimas.
Caballero de eras eternas y hazañas incontables, pero sólo por ser infinitas. Sus ojos, mi retorno a la verdad. Mi delirio enfrascado en la suavidad de su voz.
Mis miedos recorriendo el compás de su piel me hacen ver que ellos solo se resumen en el miedo de siempre: el de su ausencia. Mi amor tardío, u oculto, o reprimido, o tal vez, nunca sentido. Mi valentía se vuelve prudencia cuando escucho sus palabras.

Solo puedo
decir que me enamoro, de su fortaleza exteriorizada en sus lágrimas frías en noches como estas. Que me sumerjo en la ternura de su grandeza y en la soledad de su alma. En sus sentimientos arcanos de convertirse en nada, de hacerse cenizas y de sus ganas de no volver a la orilla del mar. Porque ya recorrió muchos kilómetros, ya se alejó demasiado de la playa, ya le resulta casi irrisoria la idea de pensar en abandonar su barco. Capitán valiente o... pirata renombrado? Lo que seas. Siento que lo amo, y que la vida entera no me va a alcanzar para conquistar lo que conquistó y para agradecerle todo lo que puso en mi mesa desde la primera vez que me senté a compartir, con él, mi vida.